sábado, 24 de octubre de 2009

Crecer...es ganar experiencia?


A medida que uno se hace grande va priorizando otras cosas en su vida...
  • El juego de mis mascotas, su recibimiento, su cariño. (Vistes...te hacen sentir importante!)
  • cada gesto especial, de ayuda, de las personas amadas;

  • una comida con amigos queridos;

  • disfrutar del llamado de amigas interesándose por lo que te pasa o contándote lo que a ellas les pasa;

  • la visita de esa persona que estabas esperando;

  • esas palabras dichas a tiempo;

  • el observar, disfrutar de la naturaleza: el colorido las de flores y los matices de los verdes;

  • un buen libro, una mateada, una oración;

  • de la gracia de tener un trabajo elegido;

  • ocuparse y comprometerse desarrollando un servicio, sin mezquindades y con alegría (es difícil pero no imposible. Es todo un desafío de vida)...


En fin lo cotidiano, eso tan pequeño y tan grande que te ayuda a vivir.


A ésta altura de mi vida, de mi linda vida, éstas prioridades las tomo como regalos de Dios, que hay que abrirlos con entusiasmo y disfrutarlos a pleno porque son mimos de la vida dados por la ternura de Dios...


¿Sabes qué? Apostar a éstas prioridades solo te lo da la experiencia que ganás con tu crecimiento.


Escuché decir: "me gustaría tener 20 años con la experiencia que tengo a ésta edad". Pero me parece que no la disfrutaríamos...porque nos faltaría la madurez que te dan los golpes, las metidas de pata, las burradas que a veces nos mandamos, y también nos faltarían los aciertos y los aprendizajes que nos dan los años.


Y vos... qué pensás?






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