domingo, 25 de octubre de 2009

Imágenes interiores

Pienso en dos imágenes interiores muy metidas adentro mío: un camino y una ventana abierta.

Tal vez en el camino se me representa la vida, ese caminar hoy, ahora, en éste instante, pero siempre avanzando hacia el futuro. Camino que no alcanzo a ver adonde termina porque pienso que no tiene fin. Yo sé cual es el camino, está bien delimitado pero soy libre de transitar por él. Cuando haya avanzado bastante me gustaría mirar para atrás con alegría recordando mis huellas profundas y certeras. También me gustaría mirar hacia adelante con esperanza sabiendo que voy a avanzar hasta donde la vida y Dios me quieran llevar.

La otra imagen, la ventana abierta, tal vez represente lo que me gusta mucho: recibir a mis amigos, los afectos, esperar lo que trae la vida de bueno y de bello... Y tal vez me guste abrir y que me abran la principal ventana, la ventana del corazón. Me gusta asomarme a la vida y que la vida me sorprenda.

Elegí una ventana con vista al mar y con caracoles en el marco... Yo junto caracolas y piedras... tal vez porque me hacen acordar a la inmensidad del mar que es la "pequeña inmensidad" que forma parte de la "Gran Inmensidad".

Y vos... tenés alguna imagen interior?




El corazón de San Camilo

Si digo corazón me sale amor, vida, dedicación, apostolado, servicio... Si digo San Camilo me sale entrega al servicio del enfermo, perseverancia, carisma, dedicación, valentía, acompañamiento...

El acto médico debe estar rodeado de profesionalismo pero también de humanidad. El enfermo es ante todo una persona que necesita ser atendida, curada, escuchada. San Camilo decía cosas como éstas cuando descubrió su vocación de vida: acompañar y servir al enfermo:

"Los enfermos son la pupila y el corazón de Dios"

"Sirvan al enfermo con el amor de una madre para con su único enfermo"

Él veía a Cristo en el rostro de la persona enferma...

Ser Camiliana es un proceso de conversión del corazón para poder ver a Cristo en el rostro del enfermo y descubrir en su mirada las palabras no dichas, las necesidades no satisfechas o acompañar los silencios profundos. Es saber ofrecerse en comunión con Cristo al sufriente. Menudo servicio...

¿Desarrollas algún servicio? ¿Cuál? ¿Qué significa para ti?

sábado, 24 de octubre de 2009

Crecer...es ganar experiencia?


A medida que uno se hace grande va priorizando otras cosas en su vida...
  • El juego de mis mascotas, su recibimiento, su cariño. (Vistes...te hacen sentir importante!)
  • cada gesto especial, de ayuda, de las personas amadas;

  • una comida con amigos queridos;

  • disfrutar del llamado de amigas interesándose por lo que te pasa o contándote lo que a ellas les pasa;

  • la visita de esa persona que estabas esperando;

  • esas palabras dichas a tiempo;

  • el observar, disfrutar de la naturaleza: el colorido las de flores y los matices de los verdes;

  • un buen libro, una mateada, una oración;

  • de la gracia de tener un trabajo elegido;

  • ocuparse y comprometerse desarrollando un servicio, sin mezquindades y con alegría (es difícil pero no imposible. Es todo un desafío de vida)...


En fin lo cotidiano, eso tan pequeño y tan grande que te ayuda a vivir.


A ésta altura de mi vida, de mi linda vida, éstas prioridades las tomo como regalos de Dios, que hay que abrirlos con entusiasmo y disfrutarlos a pleno porque son mimos de la vida dados por la ternura de Dios...


¿Sabes qué? Apostar a éstas prioridades solo te lo da la experiencia que ganás con tu crecimiento.


Escuché decir: "me gustaría tener 20 años con la experiencia que tengo a ésta edad". Pero me parece que no la disfrutaríamos...porque nos faltaría la madurez que te dan los golpes, las metidas de pata, las burradas que a veces nos mandamos, y también nos faltarían los aciertos y los aprendizajes que nos dan los años.


Y vos... qué pensás?