domingo, 9 de agosto de 2009

Los juegos de mi niñez.

Hoy es el día del niño y me viene a la mente mis juegos prolongados en las tardecitas pergaminenses...
El pata-pata que me hacía saltar y saltar, el elástico con sus variaciones, hasta la 5ª o 6ª posición, jugado con amigas o sostenido con dos sillas, que por ahí se caían. El yo-yo, con el que hacía distintas pruebas: hacerlo caminar por el suelo, medio mundo... hasta que se salía el hilo.
Mis muñecas, Tina (la morocha) y Julieta (la rubia), más sofisticada, ya que tenía disquitos; los dormilones y Luli, la muñeca negra de plástico, rígida pero sonriente; muñecos envueltos en diálogos interminables, partícipes de comiditas hechas con lo que había a mano.
Carpas hechas con sábanas, sostenidas por plantas y árboles, recreando cuevas y escondites.
Pizarrones- pared, en la terraza, para jugar a la maestra. Por supuesto, que siempre quería ser "la maestra" de mis amigas, de mis muñecas...
Luego llegó la Aurorita, una bici roja con canasta, primero con rueditas y después...estoy viendo a mi papá agarrando el asiento por detrás, correr conmigo y luego soltarme...hasta que aprendí. La bici me permitió sacar a pasear a mis mascotas Nina y Yuri, mis perritos, en el canasto.
Tenía colección de figuritas. Las preferidas eran las de felpina y las autoadhesivas. Las pegaba en el álbum para llenarlo y las repetidas las cambiaba o las jugaba en una especie de adivinar si estaban entre las hojas de un cuaderno.
Revistas viejas, pulseritas fabricadas por nosotras y...todo lo que se podía vender, era ofrecido en un kiosquito preparado en la puerta. Qué alegría cuando alguien se paraba a comprarnos!!!
Con los amigos del barrio, de donde mis padres trabajaban, formábamos las patrullas de exploración para recorrer una obra que estaba en construcción, o nos pasábamos de terraza en terraza para investigar el vecindario o en carnaval, volaban los baldazos y los globitos "Bombucha" o jugábamos a las escondidas tratando de encontrar el mejor escondite.
No puedo dejar de recordar la colección de juguetitos de cotillón que tenía comprados, en Casa Barraco, con los que jugaba a la casita....
Y muchos juegos más, horas felices, momentos compartidos, peleas, reconciliaciones, risas, alegría, siempre entretenida.
Y vos... a qué jugabas?

Me gustaría que me contaran a qué jugaban y qué juguetes tenían.
Seguro que me harán recordar otros que alimentaron nuestra niñez...

No te rindas

No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,

Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.

Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.

Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.

No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque ésta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.

Mario Benedetti

sábado, 1 de agosto de 2009

Jesús

Jesús tu presencia
me interroga
me incentiva
me inquieta...
Te busco en el otro
en el alma de todas la personas.
Tú anidas allí.
Pero todos, te sabemos ver?
o te escondemos,
te minimizamos
para no escuchar lo que nos dices...